El cuidado del ambiente es una insignia de cada uno de los misioneros, las obras viales no escapan a esa premisa. En San Pedro se protegieron araucarias que se encontraban en zona de obra, las mismas gozaban de buen estado fitosanitario pero tenían algunas raíces desprotegidas y se diseñaron medidas específicas que garantizan la seguridad vial y de la especie.

Desde la Dirección Provincial de Vialidad, cada una de las obras tiene una evaluación de impacto socio ambiental y un plan de gestión durante su ejecución. Concretamente con los árboles siempre se trabaja con tres principios: evitar, mitigar y compensar. Cada una de las medidas diseñada y ejecutada son evaluadas y aprobadas por el Ministerio de Ecología y Recursos Naturales Renovables.
“Todas las obras tienen una evaluación ambiental, somos la Capital Nacional de la Biodiversidad y es necesario tener criterios claros para generar el menor impacto posible y, en caso de generarlo, mitigar o compensar debidamente, siempre contemplando además a la Seguridad Vial. Desde la etapa de proyecto ya se tienen en cuenta estos puntos, para ello es clave la articulación con Ecología, los municipios y el Distrito 15 de Vialidad Nacional, a la vista están los excelentes resultados obtenidos”, destacó Sebastián Macias, presidente de Vialidad Provincial.